Cenote, tortugas y noches mágicas: Xcacel-Xcacelito
Por Redacción
Cuando los viajeros lleguen a este sitio, ubicado a 35 minutos de Playa del Carmen, con dirección a Tulum, seguramente serán felices; al contemplar que el paisaje, la biodiversidad y la belleza conviven en armonía: se accede por la jungla, hasta ver las palmeras junto al mar turquesa, cuya playa tienen arena blanca y en un costado, un cenote de líquido cristalino.
En el arrecife, que flanquea al mar, la gente podrá hacer snorkel y conocer más sobre la abundante vida submarina que hay a niveles poco profundos.
Por las noches, el turista podrá ser parte del milagro de la vida: en ciertas épocas del año las tortugas llegan a desovar, por esa razón la Reserva natural Xcacel-Xcacelito, es un espacio protegido por un biólogos y voluntarios. Así que cada año, la playa ostentará estacas de madera, señales de que ahí hay un nido.
Naturaleza pura…
Este lugar es una muestra de la Riviera Maya, en su versión más pura, pues en la zona no hay desarrollos turísticos; las playas son vírgenes y la flora crece libremente, pues la jungla casi llega al mar.
Como es una zona protegida, sólo hay algunas palapas o pequeñas construcciones nada invasivas, donde residen los voluntarios que llegan para apoyar en la temporada de desove de tortugas marinas; cerca de las cinco de la tarde, termina la jornada de visitas y los turistas deben desalojar el área para que estos animales lleven sus actividades sin percances.
Si algún visitante desea realizar visitas nocturnas, debe inscribirse, pues los activistas hacen un grupo reducido, que es guiado por un biólogo para presenciar el desove en completa oscuridad y con una luz infrarroja para no molesta a las tortugas.
Para llegar a Xcacel-Xcacelito, se puede llegar en coche o por minibuses que salen desde Playa del Carmen o Tulum.










Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir