HOTELES SUSTENTABLES
Por Ángeles Santiago
Responsabilidad hacia el entorno: una opción rentable
El universo del ramo hotelero y restaurantero no es ajeno al cambiante escenario mundial; factores como el cambio climático, la necesidad de incentivar la economía de las comunidades receptoras de turismo, la urgencia de preservar culturas y recursos naturales, requieren una propuesta acorde a los nuevos tiempos. Como respuesta, recientemente ha surgido el concepto de hoteles sustentables, a los que también se les suele llamar “verdes” o sostenibles. Un hotel sustentable es aquel que logra equilibrar de forma responsable el aprovechamiento de sus recursos naturales, económicos y humanos, sin sobreexplotarlos, asegurando su futuro, bajo la premisa de un compromiso social y del respeto por la herencia cultural del destino turístico.
Turismo “verde”
De acuerdo con el consultor de turismo Sergio González Rubiera, en México menos del cinco por ciento de hoteles son sustentables. Por su parte, Darío Flota Ocampo, director del Fideicomiso de Promoción Turística de la Riviera Maya, refiere que una cuarta parte de los casi 400 hoteles de esa zona han adoptado tecnología “verde” para garantizar sustentabilidad y el cuidado del medio ambiente.
Hoy por hoy, si los hoteles pretenden ser un negocio rentable, no sólo deben ofrecer lujo en sus instalaciones, sino un alto nivel de conciencia ecológica, lo cual es ampliamente apreciado por los visitantes. Marilú Hernández, directora de Marketing Internacional de Turismo Sustentable de Rainforest Alliance, comenta que 54 por ciento de sus clientes elige los hoteles sostenibles. Según la última encuesta que realizó TripAdvisor –una de las comunidades viajeras más grandes del mundo– a más de mil turistas, 38 por ciento de ellos dijo que a la hora de viajar es importante que el destino sea amigable con el medio ambiente y 34 por ciento pagaría más por quedarse en un hotel “verde”.
En cuanto al costo del hospedaje en hoteles sostenibles, Rodrigo Cobo, director general de Travelocity México, subraya que los calificados como “verdes” pueden ser de todas las categorías y no hay ningún aumento de tarifas si se les compara con los convencionales. En ese sentido, el director de la Escuela Superior de Turismo del Instituto Politécnico Nacional explica que los beneficios de ser sustentable son muchos, entre otros, la reducción de costos y el aumento de ocupación no sólo para el hotel, sino para el destino turístico, pues dicho aspecto es sinónimo de modernidad, lo cual es tomado en cuenta por la mayoría de turistas.
Estándares de certificación sustentable
Con el fin de incentivar a los hoteles para convertirse en sostenibles, se han implementado sistemas de certificación como el Green Globe –de origen australiano–, EarthCheck –actualmente el más amplio y extendido sistema de certificación y orientación para el manejo medioambiental utilizado por la industria de viajes y turismo– y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente –que otorga el certificado de calidad ambiental turística–. Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales elaboró una norma nacional con requisitos de sustentabilidad para proyectos turísticos, cuyos criterios determinan si un hotel es sostenible; su valor radica en exponer a los que no lo sean, lo que entraña una mala publicidad para éstos.
Región Maya: Casos de éxito
Algunos hoteles de la zona maya ya se han sumado a esta tendencia “verde”. El Grand Palladium Maya, por ejemplo, ha sido elogiado por sus prácticas de sostenibilidad, y obtuvo el Premio Kuoni Planeta Verde, entre otros. El resort recibió el Certificado Earth Check Plata en 2010, por el buen manejo en el consumo de energía, agua reciclada, ahorro de agua, reciclaje de residuos y contribuciones a la comunidad. El Hotel Iberostar Cozumel se hizo merecedor de la certificación de sustentabilidad con Green Globe, por la implementación de prácticas amigables con el ambiente y de responsabilidad social y cultural.
Con 213 habitaciones, Le Méridien Resort & Spa, ubicado en Cancún, ha sido el último en recibir la certificación de turismo sustentable que otorga Green Globe. Otros 60 hoteles que se encuentran en un tramo sudoriental del estado de Quintana Roo que incluye Isla Mujeres, Playa del Carmen, Cozumel y Tulum están por iniciar sus procesos de certificación.
La Riviera Maya cuenta ya entre su diversidad hotelera con el número uno en sustentabilidad: Hacienda Tres Ríos, complejo que logró dicha certificación a través de las calificadoras Green Aliance y Rain Forest. Este hotel utiliza 40 por ciento menos de energía que la comúnmente requerida para enfriar el hotel; 70 por ciento menos iluminación y 40 por ciento menos de consumo de agua. El hotel reúne en un mismo concepto, el lujo y la sustentabilidad; en su primer año de operaciones tuvo una ocupación de 70 por ciento y en 2011 fue de 82 por ciento. Éste es un ejemplo de que los lineamientos de responsabilidad social son rentables, pues la eficiencia y la optimización en los servicios permiten una pronta recuperación, ya que la operatividad representa ahorros significativos.
Un hotel de lujo que está haciendo grandes cosas por el medio ambiente y por las comunidades locales es Fairmont Mayakoba, ubicado en la Riviera Maya, el cual proporciona agua para la comunidad de Mayakoba y dona jabones, amenidades de baño y elementos reusables, así como alimentos para refugios y comedores populares.
Cocina con sentido social
Un elemento que hace perfecta mancuerna con los hoteles sostenibles es, sin duda, la cocina del mismo tipo. Se estima que alrededor de 50 por ciento de los comensales en nuestro país estarían dispuestos a pagar más en un restaurante que tenga prácticas amigables con el medio ambiente, apunta Sergio Roldán, director de comunicación de Pronatura México.
“El concepto de comida sustentable implica una dinámica en la que las personas consumen alimentos más frescos e inmediatos; quien produce lo hace en condiciones más justas, de acuerdo con las temporadas y en tal volumen y variedad que no estresa el entorno en el que se generan. Su objetivo es humanizar el vínculo entre producción y consumo”, explica el chef Jair Téllez, impulsor del movimiento “verde” desde su restaurante Laja, en Ensenada
Desde el punto de vista económico, la producción y distribución de los insumos se hace más sencilla y barata, lo que implica que el productor tiene oportunidad de ofrecer sus bienes a un precio que le permita generar riqueza sin afectar el presupuesto del consumidor. Además, los productos de temporada siempre serán más baratos que los traídos de lejos.
A todas luces resulta muy redituable para un hotel o restaurante convertirse en empresas “verdes”, pues el prestigio que ello brinda se ve reflejado en un mayor número de clientes, quienes cada vez más buscan tendencias sostenibles. Es momento de pensar en estar a la altura de este entorno que exige nuevas formas de hacer negocios con responsabilidad social.









Dejar un comentario
¿Quieres unirte a la conversación?Siéntete libre de contribuir